Imaginen estar en una sala llena de mentes brillantes, escuchando a uno de los psicólogos organizacionales más influyentes del mundo. Así es exactamente donde me encontré en Cloudflare Connect, durante la sesión de Michelle Zatlyn con Adam Grant. Fue una oportunidad increíble, y la aproveché para hacer una pregunta que muchos de nosotros, tanto los que estamos en terapia como los que apoyamos a otros, a menudo nos planteamos: "¿Qué debería suceder entre dos sesiones de terapia?"
La perspectiva de Adam Grant: Cerrando el círculo
Adam Grant, con su característica claridad, introdujo su respuesta señalando que no es un clínico. Sin embargo, su perspectiva ofreció una visión profunda relevante para cualquiera que busque crecimiento personal. Afirmó que el elemento crítico entre sesiones es 'cerrar el círculo entre la reflexión y la acción'.
Esto resonó de inmediato. No es suficiente simplemente asistir a una sesión, desahogar sus pensamientos y luego esperar hasta la próxima cita. El verdadero trabajo, el verdadero crecimiento, ocurre en los espacios intermedios, cuando toma lo que ha reflexionado y lo traduce en pasos tangibles.
La brecha crucial: reflexión sin acción
Piénselo: las sesiones de terapia son a menudo momentos poderosos de introspección. Usted obtiene nuevas perspectivas sobre viejos patrones, comprende las raíces de sus emociones e identifica áreas para el cambio. Esta es la parte de la 'reflexión'. Pero, ¿qué sucede si esa reflexión permanece aislada dentro de la sesión de 50 minutos?
- La introspección puede desvanecerse: Sin refuerzo, las nuevas comprensiones pueden olvidarse rápidamente o ser eclipsadas por los estresores diarios.
- Los patrones persisten: Reconocer un patrón poco saludable es el primer paso, pero sin un esfuerzo activo, el patrón a menudo se repite.
- La motivación disminuye: El impulso inicial de claridad puede disminuir si no se canaliza hacia comportamientos específicos.
- La frustración crece: Podría sentirse estancado, a pesar de asistir a las sesiones regularmente, porque falta el 'cómo' del cambio.
Esta brecha entre la reflexión y la acción es precisamente lo que puede obstaculizar el progreso en la terapia y, francamente, en cualquier viaje de superación personal. Es donde las buenas intenciones pueden perderse, y donde la inversión en su salud mental podría no rendir todo su potencial.
Cerrando la brecha: estrategias prácticas para las sesiones intermedias
Entonces, ¿cómo 'cerramos el círculo' activamente, como sugirió Adam Grant? Aquí hay algunas estrategias para transformar sus conocimientos terapéuticos en un cambio duradero:
1. Procesamiento inmediato después de la sesión
- Llevar un diario: Dedique de 10 a 15 minutos después de cada sesión para anotar los puntos clave, los nuevos sentimientos y cualquier momento de '¡ajá!'
- Notas de voz: Grabe sus pensamientos y sentimientos sobre la sesión. A veces, escuchar su propia voz puede ayudar a consolidar los conocimientos.
- Acciones: Defina claramente 1 o 2 pasos pequeños y factibles que pueda tomar antes de su próxima sesión, basándose en lo que discutió. Hágalos SMART (Específicos, Medibles, Alcanzables, Relevantes, con un plazo determinado).
2. Reflexión intencional durante la semana
- Revisiones programadas: Configure un recordatorio diario o cada pocos días para revisar sus notas de sesión y reflexionar sobre cómo sus ideas se aplican (o no se aplican) a sus experiencias actuales.
- Observación consciente: Preste atención a las situaciones en las que surgen los problemas discutidos en terapia. ¿Cómo se siente? ¿Cuáles son sus reacciones automáticas? Estos 'datos' del mundo real son invaluables.
- Comparta (con cuidado): Si tiene un amigo o pareja de confianza que comprende su proceso, comparta brevemente una idea segura y general o una pequeña acción en la que esté trabajando. Esto puede ayudar a reforzar su compromiso.
3. Acción deliberada y experimentación
- Practique nuevas habilidades: Si su terapeuta sugirió un mecanismo de afrontamiento o una técnica de comunicación, busque activamente oportunidades para practicarla.
- Desafíe patrones antiguos: Elija conscientemente responder de manera diferente en situaciones en las que normalmente cae en viejos hábitos.
- Rastree el progreso: Mantenga un registro simple de cuándo aplicó sus nuevas acciones o conocimientos y cuál fue el resultado. Esto fomenta una sensación de logro y proporciona datos para su próxima sesión.
El verdadero trabajo, el verdadero crecimiento, ocurre en los espacios intermedios, cuando toma lo que ha reflexionado y lo traduce en pasos tangibles.
Relvema: Su socio para cerrar el círculo
La articulación de Adam Grant de esta brecha entre la reflexión y la acción encapsula perfectamente la misión detrás de Relvema. Entendemos que la terapia no se trata solo de la hora que pasa con un profesional; se trata de integrar esos conocimientos en su vida diaria. Relvema está diseñada para apoyarlo precisamente en este proceso, proporcionando herramientas y recursos que lo ayudan a cerrar esa brecha, convertir la reflexión en acción sostenida y, en última instancia, lograr el bienestar mental duradero que busca.
Al comprometerse activamente con el espacio entre sus sesiones de terapia, no solo asiste a citas, sino que construye un puente desde la comprensión hacia un cambio verdadero y transformador. Hagamos que esos momentos 'intermedios' cuenten.
Relvema Team
Mental Health & Product